lunes, 28 de noviembre de 2011

Sábado 26 de noviembre. Queenstown, ciudad de perversión e ida de la olla


(Gemanka)
A ver que me toca un día a lo grandeeeeeeeeeeee. Como chicas responsables que somos, que sí lo somos hombre, nuestra primera tarea del día va a ser arreglar el desaguisado y maltrecho retrovisor que decapitamos allá hace unos días. No te creas, ya nos hemos acostrumbrado a sacar la cabeza y chillar libreeeeeee!!!. un toque de sensibilidad que añadimos a nuestra delicada conducción.

Total, nos levantamos prontito y nos vamos al aeropuerto en busca de nuestro mecánico salvador. En queenstown tendréis todos los repuestos!!! nos dijeron.....pues santa rita. Que va a resultar un qué apostamos a que llegamos a Auckland sin él!!!!. El chico se vuelve a descojonar al oir nuestra historia y nos quiere tener allí hasta el martes, si yo lo entiendo majete!!!! pero las morankas tienen que continuar viaje. Nos dice que no hay problema, que le llamemos en un ratejo y nos dirá en nuestro recorrido un sitio al que enviarán el retrovisor. Imaginaos nosotras por un lado y por otro un retrovisor navegando en nuestra búsqueda.

Salimos del aeropuerto como entramos, tras haberle enseñado a nuestro jovenzuelo lo apañadita que teníamos la furgohome (no había bragas por el suelo si a alguien se le ocurre). Cerca de allí, está la dropzone en la que trabaja Hristo así que el mostruo interior suicida me llama. Un pasote, él nos enseña todo, vemos las fotos desde arriba y nos vamos porque yo ya empiezo a volverme Mr Hyde y quiero saltar, lo vamos a dejar para Franz Joseph. Hristo nos recomienda que vayamos allí si quiero hacer un tandem, madre mía hasta dónde voy a llegar!!!.

Después nos vamos a Queenstown y no paramos. Esta ciudad es cómo un parque de atracciones en el que no puedes dejar de hacer cosas. Primero nos subimos al Skyline Gondola para tener unas vistas de la bahía, un sitio impresionante al que se sube en huevo junto con ciclistas que luego se tratan de despeñar colina abajo. Arriba hay un circuito de cars al borde del precipicio buenísimo!!! nos echamos unas risas picandonos con el charlie sanz particular que en mi caso tiene 6 años. Joé con el colega!!! cómo le pisa. Pasamos al circuito avanzado y casi nos echan por carcas.

Después del esfuerzo, nos compramos una hamburguesa tremenda en Fergburguer (azuquiqui mía, eres debil como yo por eso te quiero tanto que insulina te doy) y nos la plimplamos a las orillas del lago mientras descargamos fotos en el portatil. no hay comentarios de nuestras pintas!!!.

Para bajar tanta glucosa nos tomamos un cafetito en un sitio que se llama Patagonia en la Marina o waterfront del pueblo. No he contado que los cafés aquí son todo un acontecimiento, especialmente aquellos que tienen leche (latte, capuccino). Se tiran un rato para hacerte dibujos con la canela o el cacao encima. En este caso, el dibujo no importa porque casi ni lo miramos. Viva patagonia y la argentina!!!! madrecita qué genética tienen estos chicos.

Después paseito por el jardín botánico, una especie de Retiro pero a las orillas de un lago. Aquí merecen un apartado aparte los deportes que hemos descubierto que se juegan al aire libre, a los esperados rugby (evidente, no hay quien los tosa), o cricket, hay que añadir una variedad extraña de nuestra petanca. Se juega descalzo (ya os hablaremos de este hábito que da para una entrada exclusiva) con unas bolas de cuero como aplastadas.

Pero nuestro favorito es una variedad de golf que se juega con frisby, diréis qué gracioso!!!! pero cuando vas andando por el parque y ves unas cestas con cadenas junto a las cuales te tiras un ratejo pensando para qué serán...comedero de los miles de pájaros que hay. NOOOOO un frisby te peina la cabeza y trata de colarse en la bandeja. Son como los hoyos de golf, con par y todo y hay que lanzar los frisbys con efecto para evitar árboles. No os podéis imagonar las risas intentándolo.

Agotaitas nos vamos de compras y a casita que hoy hemos trajinado basante. Queríamos quedar con Hristo y Silvia a tomar una cerve pero nos quedamos al final en la caravana viendo una peli, tipo Sexo en Nueva York II que nos hace olvidar este moranquismo rico rico. Buenas noches queentown un placer haberte conocido.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Viernes 25 de noviembre. Milford sound y llegada a Queenstown.


(Irenanka)

A pesar del madrugón, al que el moranquismo no se acostumbrará nunca, la idea de coach-cruise-flight por Fiordland consiguió que nos desperezaramos en un periquete! Los kiwis son muy puntuales... demasiado puntuales! Quedan contigo a una hora, tienes que estar mínimo alli a menos cuarto y te vienen a recoger media hora antes... y si no estás, pues haber estado puntual! ¿?¿?¿?¿?... kiwis...


Llegaron tarde (ellos) y casi nos dejan tiradas (ellos) y unas holandesas nos solucionaron la vida (ellas) y nosotras mientras felices! Al solete adormiladas... así mal vamos... Así que finalmente bus, parada rápida para foto del circo completo, baños churro/media carga/carga entera as usual y al barquito! Unas cascadas chulísimas, niebla al principio pero a medida que fue pasando el día apareció el sol, los leones marinos (que entre estos y las ovejas tienen copado todo el país) y unos delfines supermonos a ambos lados del baco. Así que unas cuantas fotos pa enseñar y miles de fotos chorras (pa muestra un botón) para entretener al resto del pasaje.

Cuando llegamos, deseando subirnos a bordo del helicóptero de vuelta, cancelled! (bad weather conditions, coño!) Que esta gente se ha propuesto que no volemos, y no volamos en todo el mes, ya verás tú... Ha llamado alguien de Aena advirtiendo de nuestra presencia en este país??? Así que Gemanka a hablar vía teléfono con el piloto (que si déjame que ya piloto yo... que no que tú eres muy de ir en visual y yo creo q deberías volar en "lo otro"... que si tú no sabes ni lo que es un avión... que si yo estoy harta de subirme en avionetillas, que me vas a contar...) y yo con el conductor del bus para que al menos no nos dejaran en tierra de nadie.

Finally bus y a nuestra furgo-home. Arreglamos la devolución de la pasta del vuelo (en España estáel tema como pa fiarse... pues aquí se sorprenden de que nos preocupe tanto... estos no saben de lo que en otros sitios se es capaz.. que no vuelas? mala suerte! vete tú a reclamar al maestro Armero...) y rumbo a Queestown!

Puede ser más impresionante? Junto a un lago, rodeado de montañas, con los piornos en flor (que te pones romántica, boba...)... para quedarse a vivir! Buscamos nuestro camping Top 10 y quedamos a cenar con Hristo y su novia, otro loco del skydive que conocía Gemma de antes. Kebabs tipo "quiero tener el cuerpo de los All Blacks" y cervecinas en pub de moda. Esta ciudad al menos tiene vida!

Nos deleitan la noche las conversaciones en español_inglés_búlgaro entre nosotros y los jóvenes que entran disfrazados en el bar (es Thanksgiving day, creemos) o atados a un carro con cinta de embalar sin poder mover ni manos ni pies mientras sus "amigos" la emborrachan, besan, sobetean a placer (que típico español... sólo les falta el mini de cali...).

Nos despedimos, quedamos en acercarnos al día siguiente a la zona de salto a ver a Hristo y nos vamos a la cama. Estamos agotadas, desde las 7 de la mañana en pie... A ver qué tal se nos da mañana... A más ver moranka...

sábado, 26 de noviembre de 2011

Jueves 24 de noviembre. Catlins (II)


(Gemanka)
Sigo yo que estoy lanzada. Tal y como os conté ayer, nos levantamos y desayunamos en la bahía tras una noche divertida tratando de encontrar los baños en el laberinto de setos que dividen las plazas. No hay suerte, Héctor no viene a vernos así que vamos en su busca bajando por las playas rumbo sur, hacia Invercangill.

Primera parada Slope Point, punto más meridional de la isla sur. Es una pequeña caminata desde la carretera pero con viento huracanado la cosa se complica. Pensamos que como es habitual, nos ha tocado el día complicadete, pero parece que es algo habitual allí. Los árboles y todo parece agarrarse como pueden al suelo y andan un poco escorados. Los bandera de Patagonia, digamos que andan derechos comparados con éstos pobres. Luchamos y llegamos, pero salimos pitando porque no se puede quedar uno allí.

Después seguimos a Waikaka Point, faro precioso en el que el viento también anda enfadado. Fotico y al coche porque da bastante yuyu. Llevamos una caravana bastante alta y te estresas un poco con semejante bamboleo. Para recuperarnos un poco paramos a tomar un cafetito en un pueblo pequeño costero conocido por los naufragios en sus alrededores, Fortrose. Irene tiene que levantarme porque me he quedado prendada de una revista de la industria ovejera. Madre mía que tecnología!!! cuantas veces tendré oportunidad de ver algo así.

Llegamos a Ivercangill y nos recomiendan comer en un sitio estupendo, Buster Crabb. Un homenaje para las nenas, sopita del día, beef buenísimo y una copa de helado que quita el sentido. Mi azúcar aquí está siendo puesta a prueba.

Por fin decidimos emprender el camino hacia el norte y alejarnos de las playas. De verdad cuesta infinito perderlas de vista. Nos dirigimos a Te Anau por la Southern Scenic Route, bienvenidos alpes neozeladeses!!!. Paradita en puente colgante y llegada al hotel. Hacemos un completo, no os vayáis a engañar, ducha, colada y cenita. A dormir que mañana nos espera el MIlford Sound!!! Besitos amores.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Miércoles 23 de noviembre. Camino de los Catlins


(Gemanka) Hemos decidido ir a los Catlins, es una región al sur de la isla sur, a tope con lo meridional. Es una zona de colinas redondeadas, tan verdes que a veces deslumbra el mirarlas solamente salpicadas con las ovejas. Especie que creo que en el futuro será la especie dominante en este país. Me río de Islandia!!!

Es tierra de capiña, acantilados y playas. Playas inmensas y solitarias en las que los que llegan primero por la mañana para poner las sombrilas son los leones marinos y los pinguinos. Parece que vas a molestarlos de lo a gustito que están.

Nosotras salimos de Kaka Point, buen nombre a pesar de que no corresponde nada a su definición, un paraíso. Nos dirigimos a Cannibal Bay, una playa en la cual en principio se encontraron huesos humanos. Nosotras encontramos una playa preciosa con leones marinos tumbados, de veras cual si tuvieran su toallita y su cervecita allí. Con mi insistencia con los bichos, no os diré que me persiguió un rato cuando el creyó que me acercaba demasiado. Lo siento chiquitín!! sé las normas, no cortarte la vía de escape hacia el mar pero tute rebelaste en dirección contraria.

Después decidimos parar un poco en un pueblecito del interior para reconsiderar itinerario y comenzar este nuestro blog. Owaka es el lugar. Almorzamos y comimos allí, así que cuando ya estábamos a punto de ser adoptadas como parte del mobiliario, seguimos nuestro camino.

Nuestra siguiente parada fueron cascadas (Papatowai) y Mirador sobre la bahía Tautuku, impresionante. Cada sitio te parece incluso mejor que el anterior, será posible???. Paseos por la playa, tontunas varias, caminatas por lagos interiores (Wilkie). Nos chafan un poco al impediros visitar las Cathedral Caves (como las galleguiñas) por motivos de seguridad, sin embargo vemos las Niagara Falls, todo un descubrimiento (que cachondos los kiwis).

Final de la jornada, Curio Bay. Uno de los campings más impresionantes hasta ahora, al menos en cuanto a ubicación. En un cabo con una playa impresionante a un lado (Porpoise Bay con posibilidad de ver delfines Héctor al amanecer) y un acantilado de bosques petrificados al otro lado. De verdad no sé transmitir este sitio.

Antes de cenar vamos a los acantilados a ver los fósiles y los pinguinos ojiblancos que allí llegan a pasar la noche, vemos el anochecer en lo alto de la colina flipando con un tesito. No sabéis lo increible que es aparcar la caravana allí arriba con la parte de atras mirando cómo el sol se despide, mientras estás tumbado en la cama.

Bajamos a la zona más protegida para dormir esperando ver mañana a los delfines mientras desayunamos en la bahía. Hasta mañana vida, es un placer compartir ésto!!.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Martes 22 de noviembre. Moeraki boulders, Dunedin, Kaka Point y Nugget Point





(Irenanka)
Levantarse con sol después de dos días nublados a morir es maravilloso pero hacerlo después de haber degustado la noche anterior una sopa de "nada en la nevera" (tomate de bote, atún y cuadradito de algo parecido al Avecrem, que aquí en vez de ser de pollo fijo que es de oveja) y abrir nuestro hogar y ver desde la cama el mar es... indescriptible! Como descubrir millones de bolas en una playa tipo huevos de peli Cocoon... los Moeraki boulders son dignos de la mejor de nuestras fotos chorras.

Marchamos vía Dunedin (Doaneidan o no sé qué... son raros, sí, son muuuuuuuuuuuuy raros) cantando como locas, bailando aún peor y en manga corta. Esto es vida chavales! Paseín por el centro, visita obligada a un i-Site para que nos solucionen hasta la comida de Navidad (pobre chiquilla... y al final pasamos de ella y hablamos con otra para que, después de muchos quebraderos de cabeza, echar cuentas del pastón que aquí supone todo y tener en cuenta dolencias varias moranquiles, nos decidimos por un Milford Sound en bus por carretera chuli+crucero por fiordo+vuelo de vuelta) y recorrido de la ciudad.

Dunedin es bastante animado. Plaza del city centre octogonal, unos 15M acampados, estación de tren de estilo eduardiano y Chinese garden, que no es muy allá pero te dejan hacer rompecabezas en una sala y probarte toooooooooodos los "disfraces" del mundo! Que si sombrero Xu-lin, que si bata de buatiné con dibujos chinos de colores raros, que si pamela 50 metros de alto tipo boda de Farruquito... Una pasada, en resumen.

Nos vamos a comer viendo el mar (y a los surferos... jeje...) un hamburguesón y una ensalada. Todo sigue marchando sobre ruedas! Sólo nos falta encontrar un cajero, sacar más dinero y... rumbo a los Catlings! Aparcamos delante de un cajero y... Crash! Uy... no me di cuenta de avisarte de la farola... joe, y yo no la vi, que estaba mirando al otro lado... Espejo roto... bufff... Que no cunda el pánico!

Llamadas, nervios, conducimos así, si es que ya perdemos días, así no vemos nada, hay que ir a taller, yo lo que tú quieras, que no, lo que digas tú... Al final nos acercamos, después de llamar a la empresa de la furgo, a un taller de los suyos y conocemos al tío más salado del mundo pero también al que peor habla inglés. Gema y yo con cara de póker... entre ella y yo pillamos algo de lo que dice fijo! o no... Se ríe del conducir de los extranjeros y de las mujeres en concreto y nos manda, conduciendo con precaución nos dice, rumbo a Queenstown cuando lleguemos, dentro de tres días a buscar un espejo nuevo.

Así que nos marchamos con miedo y con cien mil ojos nuevos en los dos lados de la carretera hacia Kaka Point, donde desubrimos que el día puede seguir siendo alucinante. Nos acercamos al Nugget Point tras encontrar el camping y flipamos con todo. Las vistas son... tipo Finisterre pero más... como en el fin del mundo vamos... Los leones marinos siguen acompañandonos allá donde vamos y hay como... decenas! De hecho se están montado un fiestón en una mini piscina municipal de la zona... qué jodíos!

Volvemos a casa y Gemma nos deleita con unos guisantazos con beicon que huelen en toda la región. A los españoles se nos distingue perfectamente en las kitchen de los campings. Somos los que no podemos vivir sólo a base de... sandwiches y latas frías.

Media peli comedia romántica y a dormir, aunque las risas antes de quedarnos fritas son de nuevo lo más animado desde hace varias horas en el camping. Mañana empezamos con los Catlings por fin, aunque con un día de retraso. Es lo que tiene el moranquismo...

martes, 22 de noviembre de 2011

Lunes 21 de noviembre. Mount Cook-Oamaru

(Gemaka)
Nos despertamos pronto con la esperanza de que el dilucio universal huebiera pasado......pero no! madrecita, este sitio se convirtió en el desagüe del mundo. Cómo llovió toda la tarde, noche! es en estos momentos en los que te arrepientes de no tener una caravana con baño como a contado la otra moranca.

Decidimos salir de allí porque no sabemos cuando mejora el tiempo y nos vamos camino de Oamaru (capital nacional de pinguino land). De camino, tras experimentar vueltas al mundo real de conducir a la derecha, uy que aquí no es así!!!, hacemos una paradita en las elephant rocks. Son como montañas del oeste, vamos un tipo Cuenca pero más grande, invadidas de ovejas como todo en este país. Las vemos con lluvia pero ya estamos concienciadas.

LLegamos a Oamaru y nos organizamos las siguientes horas. Primero comemos en el waterfront muuu bien.

Despues nos vamos a Moeraki village a ver leones marinos y pinguinos de cejas amarillas (no se dice así pero para que me entendáis).

Jo ésto es precioso, vamos a un faro alucinante y mientras vamos recorriendo un sendero, leches un león marino!!! que casi lo pisamos vaya!!! me mira con desconfianza, le pido disculpas y le pregunto cómo ha subido hasta allí arriba. No me contesta a pesar de intentar gemir como ellos, si es que no paro de intentar ligar con los lugareños.

Luego nos camuflamos en un puesto de avistamiento de pinguinos. Unas linces somos, nos van a recordar como los ojos avizores del puesto el resto de inconscientes que están allí. Los pinguinos son muy esquivos, no entiendo porqué, dos morancas diciéndoles ay pero que bonico que eres!!! o ten cuidado que te despeñas!!. A todo esto, nos chistan el resto de avistadores.

A las 8 y media tenemos que estar de vuelta en Oamaru para presenciar la llegada de los pinguinos azules a la playa. Son muuu pequeñitos, 25 cm y azules. Les ves llegar en manadas desde lejos y observar cómo suben a la playa es una risa. Vivimos un momento muerte por infarto importante porque van tranquilamente subiendo un grupo de 15 o así y de repente un león marino escondido levanta la cabeza. Bueno, vaya escándalo!!! ves a los pequeñajos estos corriendo colina abajo y arriba. Pobres despues de un duro día cazando a 50 millas y la escalada del Anapurna para llegar a casa...lo que les faltaba!!!. Finalmente su casita les espera en la falda de la montaña desde donde la mami de los polluelos les llama con un silbido increíble.

Y yo me quejo de mi vida diaria!!! Al final acabamos en el camping de Moeraki, no es Top Ten pero es perfecto. A dormir pinguina que estamos cansadas.

Domingo 20 de noviembre. Lagos Tekapo, Pukaki y Mount Cook... o no!

(Irenanka)
El sábado al llegar a Christchurch con recoger autocaravana, aprender a cambiar marchas con mano que no es, tragarnos unos cuantos bordillos de la izquierda y aguantar pitadas de los lugares, tuvimos casi bastante. Compra rápida (dos horas!!!) en el super y para el Camping!

No hicimos mucho más, aunque conocer a unos chicos que saludaban y no gruñían o pasaban de nosotras cuando les decíamos hola sonrientes, nos hizo bastante ilusión, la verdad. Eran catalanes... ya nos extrañaba... Nos arreglaron la vida y nos contaron su experiencia (gracias Xavi y Roser! que vivan los i-sites!).

El domingo flipamos con los paisajes. Las carreteras, los lagos, las montañas... el frío!!!! Creo que prefiero que Gemanka no se duche y aguantar su olor de pinrreles montañiles que que me pase frío por salir con el pelo empapado de la ducha... bueno... igual si se lava... El problema fue ver a Noé y todos sus animales corriendo hacia el arca esa noche mientras nosotras nos debatíamos entre la vida y la muerte frontal en frente intentando llegar a los toilets...

Así que el lunes no pudimos hacer el trekking planeado... ganamos un día pero nos perdemos casi lo mejor... mala suerte

PD Aguantar a Gemanka podría ser peor... aunque se queja mucho de que la tiro por el barranquillo cuando conduzco... si total sólo saca la cabeza por la ventanilla y una o dos ruedas por el acantilado...

Inicio de la aventura


Hay muchas cosas que contar desde que comenzamos nuestra aventura. La cabeza ya está llena de imágenes, risas, decepciones.....ésto es viajar. Una de las cosas más estimulantes del mundo.

Pondré entre paréntesis cual de las dos morancas relata nuestras andanzas por tierras inóspitas y maravillosas.

(Gemanca) Comenzamos en Madrid hace ya cuatro días, llenas de prisas, agobios y unas ganas tremendas de alejarnos de nuestro querido Madrid, no de vosotros, no os vayáis a poner ahora sensibles que os echamos mucho de menos.

Después de un interminable viaje de 40 horas llegamos a las Antípodas. Hay que decir que los viajes con coreanos kaka, no hablan nada y te echan la bronca si lo haces tu. Tambien es verdad que no se mueven mucho en las 12 horas de vuelo y si te tocan dentro, bien porque no molestan, pero si lo hacen en el pasillo, no encuentras el momento para levantarlos. Total como nuestra prisa inicial hizo que en uno de los trayectos fuéramos separadas, pues muy bonita la cosa.

Paramos en Seúl, 8 horitas pero el aeropuerto de Incheon está preparadísimo para estos momentos. Transit tours por la ciudad y free resting room con tumbonas de piel para tumbarseeeeeeee.

Después de este viaje por fin llegamos a Auckland y más tarde a Christchurch. Recogimos la que se convertiría en nuestra casita cual tortugas. Es una caravana mediana que tiene sitio para dar dos pasitos cuando recogemos pero que en condiciones normales te sueles dar o con la cabeza en algún sitio o te comes alguna ropa que tenemos tendida. Ya le vamos sacando más partido y salvo cuando nos dejamos algun cajón abierto y estamos en marcha, circunstancia que nos responde con un terremoto trasero que no puedes soportar, en el resto de ocasiones no se queja nada.

Éste es el inicio del todo, un buen comienzo lleno de ilusión por comernos un país nuevo. A ver cómo va!!!