(Gemanka)
A ver que me toca un día a lo grandeeeeeeeeeeee. Como chicas responsables que somos, que sí lo somos hombre, nuestra primera tarea del día va a ser arreglar el desaguisado y maltrecho retrovisor que decapitamos allá hace unos días. No te creas, ya nos hemos acostrumbrado a sacar la cabeza y chillar libreeeeeee!!!. un toque de sensibilidad que añadimos a nuestra delicada conducción.
Total, nos levantamos prontito y nos vamos al aeropuerto en busca de nuestro mecánico salvador. En queenstown tendréis todos los repuestos!!! nos dijeron.....pues santa rita. Que va a resultar un qué apostamos a que llegamos a Auckland sin él!!!!. El chico se vuelve a descojonar al oir nuestra historia y nos quiere tener allí hasta el martes, si yo lo entiendo majete!!!! pero las morankas tienen que continuar viaje. Nos dice que no hay problema, que le llamemos en un ratejo y nos dirá en nuestro recorrido un sitio al que enviarán el retrovisor. Imaginaos nosotras por un lado y por otro un retrovisor navegando en nuestra búsqueda.
Salimos del aeropuerto como entramos, tras haberle enseñado a nuestro jovenzuelo lo apañadita que teníamos la furgohome (no había bragas por el suelo si a alguien se le ocurre). Cerca de allí, está la dropzone en la que trabaja Hristo así que el mostruo interior suicida me llama. Un pasote, él nos enseña todo, vemos las fotos desde arriba y nos vamos porque yo ya empiezo a volverme Mr Hyde y quiero saltar, lo vamos a dejar para Franz Joseph. Hristo nos recomienda que vayamos allí si quiero hacer un tandem, madre mía hasta dónde voy a llegar!!!.
Después nos vamos a Queenstown y no paramos. Esta ciudad es cómo un parque de atracciones en el que no puedes dejar de hacer cosas. Primero nos subimos al Skyline Gondola para tener unas vistas de la bahía, un sitio impresionante al que se sube en huevo junto con ciclistas que luego se tratan de despeñar colina abajo. Arriba hay un circuito de cars al borde del precipicio buenísimo!!! nos echamos unas risas picandonos con el charlie sanz particular que en mi caso tiene 6 años. Joé con el colega!!! cómo le pisa. Pasamos al circuito avanzado y casi nos echan por carcas.
Después del esfuerzo, nos compramos una hamburguesa tremenda en Fergburguer (azuquiqui mía, eres debil como yo por eso te quiero tanto que insulina te doy) y nos la plimplamos a las orillas del lago mientras descargamos fotos en el portatil. no hay comentarios de nuestras pintas!!!.
Para bajar tanta glucosa nos tomamos un cafetito en un sitio que se llama Patagonia en la Marina o waterfront del pueblo. No he contado que los cafés aquí son todo un acontecimiento, especialmente aquellos que tienen leche (latte, capuccino). Se tiran un rato para hacerte dibujos con la canela o el cacao encima. En este caso, el dibujo no importa porque casi ni lo miramos. Viva patagonia y la argentina!!!! madrecita qué genética tienen estos chicos.
Después paseito por el jardín botánico, una especie de Retiro pero a las orillas de un lago. Aquí merecen un apartado aparte los deportes que hemos descubierto que se juegan al aire libre, a los esperados rugby (evidente, no hay quien los tosa), o cricket, hay que añadir una variedad extraña de nuestra petanca. Se juega descalzo (ya os hablaremos de este hábito que da para una entrada exclusiva) con unas bolas de cuero como aplastadas.
Pero nuestro favorito es una variedad de golf que se juega con frisby, diréis qué gracioso!!!! pero cuando vas andando por el parque y ves unas cestas con cadenas junto a las cuales te tiras un ratejo pensando para qué serán...comedero de los miles de pájaros que hay. NOOOOO un frisby te peina la cabeza y trata de colarse en la bandeja. Son como los hoyos de golf, con par y todo y hay que lanzar los frisbys con efecto para evitar árboles. No os podéis imagonar las risas intentándolo.
Agotaitas nos vamos de compras y a casita que hoy hemos trajinado basante. Queríamos quedar con Hristo y Silvia a tomar una cerve pero nos quedamos al final en la caravana viendo una peli, tipo Sexo en Nueva York II que nos hace olvidar este moranquismo rico rico. Buenas noches queentown un placer haberte conocido.
