(Gemanka)
Sigo yo que estoy lanzada. Tal y como os conté ayer, nos levantamos y desayunamos en la bahía tras una noche divertida tratando de encontrar los baños en el laberinto de setos que dividen las plazas. No hay suerte, Héctor no viene a vernos así que vamos en su busca bajando por las playas rumbo sur, hacia Invercangill.
Primera parada Slope Point, punto más meridional de la isla sur. Es una pequeña caminata desde la carretera pero con viento huracanado la cosa se complica. Pensamos que como es habitual, nos ha tocado el día complicadete, pero parece que es algo habitual allí. Los árboles y todo parece agarrarse como pueden al suelo y andan un poco escorados. Los bandera de Patagonia, digamos que andan derechos comparados con éstos pobres. Luchamos y llegamos, pero salimos pitando porque no se puede quedar uno allí.
Después seguimos a Waikaka Point, faro precioso en el que el viento también anda enfadado. Fotico y al coche porque da bastante yuyu. Llevamos una caravana bastante alta y te estresas un poco con semejante bamboleo. Para recuperarnos un poco paramos a tomar un cafetito en un pueblo pequeño costero conocido por los naufragios en sus alrededores, Fortrose. Irene tiene que levantarme porque me he quedado prendada de una revista de la industria ovejera. Madre mía que tecnología!!! cuantas veces tendré oportunidad de ver algo así.
Llegamos a Ivercangill y nos recomiendan comer en un sitio estupendo, Buster Crabb. Un homenaje para las nenas, sopita del día, beef buenísimo y una copa de helado que quita el sentido. Mi azúcar aquí está siendo puesta a prueba.
Por fin decidimos emprender el camino hacia el norte y alejarnos de las playas. De verdad cuesta infinito perderlas de vista. Nos dirigimos a Te Anau por la Southern Scenic Route, bienvenidos alpes neozeladeses!!!. Paradita en puente colgante y llegada al hotel. Hacemos un completo, no os vayáis a engañar, ducha, colada y cenita. A dormir que mañana nos espera el MIlford Sound!!! Besitos amores.
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