martes, 13 de diciembre de 2011

Punto y seguido de la aventura

(Irenanka)

Y al final todo ese pequeño mundo se echa de menos. Levantarse temprano, colgar la ropa de cama para ventilarla, coger la bolsa de aseo e ir a arreglarse, cereales, fregar cuenquines, doblar la ropa de cama, desenchufar electricidad, organizar mapas, conducir horas, ver donde comemos, seguir conduciendo, merendar patatinas con sal del mar, más conducir, encontrar el TOP 10 más cercano, cenita en casa o fuera, blog o no, peli o tampoco, buenas noches sí o sí...

Conducir por la izquierda y hacerse con el embrague y las marchas duras de la furgoneta, quedarnos sin espejo retrovisor, caernos a un barranquillo y salir sanas y salvas...
No hacer trekking del monte Cook, ni skydive, ni cabo Reinga ni Doubtful, ni vuelta del Mildford en avioneta, ni Punakaiki...
Nadar con delfines, montar en helicóptero y sobrevolar glaciares, ver a casi 140 blue penguins salir del agua como locos de vuelta a sus nidos, las fotos chorras en los boulders, Waitomo, disfrutar de Frodo y sus paisajes, Queenstown, los guisantes de Gemmanka, la sopa de Irenanka, la casi multa de la policía lugareña, los miles de sustos por la carretera con curvas sorpresa...
Las playas de los Catlins, las camisetas compradas a juego en Kaikoura, las sopas del día everywhere, descubrir la palabra chanquete en inglés, la langosta a lo grande, los argentinos a lo mayor aún, resolver nuestras vidas en los i-Sites (casi siempre...), vino blanco neozelandés, helados y batidos por igual, bañitos en las playas, las Niagara falls, la Hot Water Beach, Curio Bay, el ludge en el Skygondola, encontrart todos y cada uno de los regalos buscados, el kiwi y su baile de la haka, Aloe Blacc, Mika, Coque, The New Raemon, el devórame otra vez e incluso Calle 13 y su "hightel"...
Los bailes de Sol, nuestro perro, el gordito y cómo nos sube las cuestas, cinema Paradiso, los laberintos 3D, acordarse de la gente que hemos dejado en España, las ovejas, las lupins, los piornos en flor, los gamonitos, los lagos y ríos, las montañas nevadas, los aperitivos de antes de cenar, la especia que los kiwis echan en todos sus guisos, los glaciares, los Dónde está Wally, los días de lluvia, los días soleados que abrasan...
La misma sudadera día tras día y cómo vas ganando aspecto de homeless con ella y su no bolsillo, los secadores que dejan de funcionar, los baños limpios, con papel y con media y carga entera, las coladas a última hora de la noche, los "medirse", los "no entiendo! ¿después de ese hamburguesón sólo 80?", las tiendas de libros de segunda mano, los Mitre 10= Leroy Merlin de NZ, los mecánicos de los talleres y su acento...
Los capuccinos con y sin dibujo, con o sin sweetener, llegar siempre las últimas, Motueka hasta perdiendo la cámara de fotos, los TOP 10, el kayak con compis remeros profesionales, los leones marinos, los possum, las aves que se lanzan contra el coche, los mosquitos y sus picaduras, tomar el sol en cubierta del ferry...
Los campings en mitad de la ciudad, el no ir adecuadas para entrar en un local un sábado noche, los botones para abrir cajones, el dejarse la vajilla en la cocina del camping y recuperarla de milagro, perder el pañuelo de cuadros, el show de montar la cama, caerse todo en la furgo mientras ascendemos el Angliru, los glow worms, los green lips mussels, Felisa y todos sus animales, el blue y el green lake, ambos del mismo color, los Free en las neveras de los campings, poner al día los cuadernos de viaje, las tardes enteras en remojo, el Tongariro, las fotos en el cartel que no es, las frases de "Morancas en...", los "ojalá que se llame Amapola... y me diga que sola no comprende la vida...", los bacadillos grandes y los pequeños, pegarse por el edredón, los hermanos que te vienen a buscar al aeropuerto, los Xavi y Roser que te dan consejos...
"Te puedo dar un beso con achuchón?", ajedreces escala 50:1, tomate, beicon y vinagre esparcidos por el suelo de la furgo, las duchas de sólo 5 minutos de agua caliente, "¿cuántos km dices entonces que había desde...?", The checks, las sopas que parecen cremas y las cremas que parecen sopas, los cursos intensivos de diabetes, la despedida de gordito, Sylvia y su skytower, las habitaciones moradas y verdes, "my favourite colour is... violet..."...
Las cenas románticas con robo de toalla incluida, las mil películas a medio ver, las mil vistas en los aviones, The smurfs, los noodles, el rest area del aeropuerto de Incheon, las partidas de dados y los tetris multijugador...
La tristeza de la vuelta...

26 días dan para mucho. Para mucho bueno y mucho no tan bueno. Hago balance de todo lo vivido y no hay duda. Ninguna.
Mil gracias por todo Gemmanka. Un verdadero placer. Te voy a echar de menos 24/7... cuando la vida me impulse a buscar...

lunes, 12 de diciembre de 2011

Domingo 11 de diciembre. Entrega del gordo y Auckland


(Gemanka)

Soy la encargada de contaros nuestro último día de vacances en esta tierra llena de sorpresas y libertad. Suena el despertador, a las ocho como un día normal de las últimas tres semanas. Gruñidos, ronrroneos esta vez.......no queremos levantarnossssssssss!!! porque eso significa empezar a hacer maletas y deshacer camino hacia Auckland.

Por fín, estamos en marcha. Comienza a sacar todos los bártulos que hemos ido acumulando, ropa distribuida por todos los rincones y recobecos, regalos en los arcones,..........ay la ley!!! ni de coña me va a caber todo ésto!! ya verás. Medio organizamos todo y salimos de Raglán camino de la capital. Dos horitas y media de camino, alejándonos de las playas de ensueño. Primera parada, el one tree hill, colina emblemática de la lucha por la soberanía de la tierra entre la corona inglesa y los maoríes, reflejada en una canción de U2 del mismo nombre. DEspués nos toca ir al hotel a dejar os bártulos, devolver el gordo y darnos una vuelta por Auckland.

El hotel estupendo, a pesar de llegar algo pronto, nos dejan una habitación y desembarcamos todo nuestro equipaje. Donna, ni de coña me cabe. Hay que ir a pillar una bolsa de deporte para facturar alguna cosa más que la mochila. Vaya cabeza que tengo, me lío a comprar regalos y eso es lo que tiene.

Campervan, después de llenarle la panza de petrol (no veas como traga el gordo), le llevamos a casa. Lo revisan, por tu madre pórtate bien hasta el final, y no encuentran nada relevante. Menos mal que no le miran los bajos porque el terraplén del otro día le ha tenido que dejar alguna señal. Qué penita gordo!!! nos sentimos homeless sin tí. 5000 km hemos recorrido contigo, muchas vistas, muchas risas, muchas conversaciones....has sido un compañero muy comprensivo con nosotras, que te hemos seccionado un espejo, encallado, golpeado a la caza de mosquitos, ensuciado con nuestros derrames cual prestige.

Cabizbajas salimos de backpackers a comernos la ciudad. Tenemos como cuatro horas para hacernos una idea porque luego hemos reservado en un mega restaurante para darnos un homenaje y esta vez nos pillan confesadas, antes iremos a arreglarnos como un pincel al hotel (dentro de las alternativas viables claro).

Nos hacemos un recorrido bastante completito por la ciudad viendo parques románticos, una versión del moisés de Miguel Ángel, mansiones victorianas y edificios emblemáticos y señoriales. Para terminar, hemos dejado la skytower que ofrece unas vistas de la ciudad increibles. Subimos a lo más alto y nos quedamos entretenidas un buen rato, que si fotos sobre plataformas de cristal en el que se simula la caída, fotos navideñas con la decoración, fotos chorras con los observatorios para distinguir edificios concretos......Al final conocemos a Sylvia, una peruana que trabaja allí y se encarga de los hispanohablantes. Encantadora, muchos recuerdos desde aquí Sylvia si nos puedes leer algún día, un placer encontrar a gente tan agradable.

Volvemos a paso rápido al hotel y nos arreglamos. Ahora sólo tenemos una ducha total que hay que organizarse, experiencia nueva. Nos hemos hecho tanto a las duchas colectivas de los campings o lavabos de bares/sitios a lo largo del camino...que nos sentimos extrañas. Recogemos y salimos en busca de nuestra supercena en Euro, un local cerca del puerto de la Marina donde atracan los veleros de la Copa América. Sabéis que a Auckland se la llama la ciudad de las velas???.

Es un mal día para cenar porque la ciudad está recuperándose del fin de semana y se prepara para otra nueva semana, la primera de las vacaciones de verano para los colegios y facultades. No hay mucha gente, así que cenamos bien y nos damos un paseo de vuelta al hotel. No vemos ningún local que nos apetezca entrar y estamos cansadas......Auckland y su noche nos vencen de nuevo.

Solo nos queda cerrar la maleta a presión (con una nueva bolsa a la que traje) y dormir unas horitas antes de que vengan a buscarnos para ir al aeropuerto. Buenas noches Auckland, buenas noches Nueva Zelanda.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Sábado 10 de diciembre. Tranquilidad en Raglan y ya cerquita de Auckland.

(Irenanka)

Las 9 y cuarto!!!! Pero qué ha pasado hoy? Como se nota que es sábado... joe... aquí no madruga ya nadie...
Tranquilidad absoluta de haber hecho bien los deberes estos días así que el circo de siempre para ventilar, hacer la cama, lavarse, desayunar (ya no que ya no nos da tiempo) y demás tareas domésticas se desarrolla otro ritmo. Decidimos desayunar fuera y nos acercamos al Replete. Muesli y yogur con capuccino para la señorita y tostadas con mermelada con earl grey para la otra señorita. Hale! A disfrutar de nuestro día hacia playas surferas!

De camino a Raglan, costa oeste muy cerquita de Hamilton, pasamos por las Huka falls, que no son muy impresionantes, vistas ya otras, pero están curiosas. Un "no aparque usted ahí, mejor donde las caravanas", unas fotos separadas, una que nos hace un señor juntas, que casi da igual que estemos en las cascadas que en Aranjuez porque no se ve nada de fondo, y un paseito corto y dos horitas de coche oyendo los TOP 10 del viaje con Irenanka DJ pinchando (os podéis imaginar... Peret, Manolo Escobar, Dúo Dinámico... como mucho Alaska...)

Hacemos el check in en el camping lo primero, no nos vaya a pasar lo de siempre y luego esté cerrrado, y a Vinnies! Que lo tiene todo para ser un sitio de culto: camioneros, queso fundido y WIFI free. Lo del queso y los camioneros nuevo timo pero WIFI free, we got it! Una de escribir en el FB y de mandar correos de cuando volvemos y de que estamos bien y, ya de paso, subir a mogollón las últimas entradas del blog. Costillas y ensalada Cesar y café y batidazo de fresa para mí, que engorda según lo miras!

Dos horas después regresamos por la furgo y, aunque seguimos con el cielo nublado, hace bochornillo de manga corta, conducimos hasta Manu Bay, la playa con la ola a izquierdas más larga del mundo... aham... suuuuuuuuuuuuuper importante en nuestras vidas... Aparca, salta por las piedras de la playa y casi rómpete la crisma, y llega a arena oscurita, planta la toalla y a siestear! No sin antes remojarse los pies y hacer una fotillo de "Morancas en...". De repente empieza a salir el sol! Yuhuuuuuuuu! Este país nos quiere. Pero encima no a la bestia para que no nos achicharremos, no, sol entre nuebes precioso. Así sí!

Cuando el sol se está casi metiendo detrás de la montaña, nos volvemos responsables y regresamos al camping a organizarnos con duchas, coladas y cenas, ¡que hoy salimos!

Nos dan las mil, porque si intentas meter todo lo que trajiste más dos mil regalos más (sois muchos chavales!) en el mismo minimacuto, no es nada fácil! A punto estamos de quedarnos en "casa" pero, en una ataque de valentía, cruzamos el puente peatonal y a ¿¿Yot club?? Suena musiquilla y parece que hay gente. Nos armamos de valor (porque hay portero y aquí otra vez va todo el mundo, no solo en tirantes, sino de punta en blanco y nosotras con jersey de cuello alto y pintillas importantes) y para dentro! Sólo pago en cash... perfeZto! No hay manera... Al cajero... Volvemos y... dentro!!!!! Sí! 25N$ cada una (unos 14 euros) y sin consumición. Pero quién toca, los Burning? Todo preparado, pedimos cerve y jagermeister en barra y flipamos con los 40N$ (unos veintitantos euros) que nos piden y decidimos preguntar de nuevo... 14! Ah vale...sustazo!
Tocan The checks. Como buenas grupis, casi primera fila y a controlar el tema preparación. Que si bájame el sonido de la guitarra, que si súbeme el micro 2, a ver el de foco... Ready! Se nos plantan delante las del moño, la de blanco con falda cortita por delante-larguita por detrás y una que iba como las Grecas y ya vemos regular. Sin embargo nos da para disfrutar del sonido tan... diferente de estos chavales neozelandeses. Entenderlos? Ni papa. Bailar? Todo pero con tanto cambio de ritmo en la misma canción parecemos culebrillas. Gustarnos? Buaeno... no llegarán al TOP 40 de los principales pero nos echamos risas. Empiezan a las 10 30 y a las ¿11? ya recogen??? A nosotras sólo nos sale un "Another" another! another!" pero no nos sigue nadie y creo que el portero habla por el pinganillo ya con la policía local... Mire, que tengo a dos locas en el Yot club... Sí sí, españolas... Aham, las del espejo y las ruedas en el hoyo... Esas! Que se van ya en unos días pero creo que hoy ya están descontroladas...
Así que se acabó nuestra gran noche de salida surfera por Raglan... vaya...

Charlita de vuelta al gordito y última noche de dormir en él. Joooooooooooooooo... pena enorrrrrrrrrrme! Gemmanka se queda actualizando blog y yo caigo a la una o así muerta.

Pero aquí no acaba todo, no! A las 2 de la mañana suena un estruendo horrible! Como una bocina que se oye de aquí a la isla sur! Una alarma de crucero Queen Mary? Un terremoto? Un incendio? Supercoco? Aquí nadie se inmuta así que nosotras tampoco, que tenemos sueño. Estos tios son la leche, se acuestan pronto, no hacen ruido, no molestan y a las 2 de la madrugada un sonido infernal y nadie dice nada? Poca sangre...

Mañana último día en el paraíso...

Viernes 9 de diciembre. Tongariro Alpine Crossing


(Gemanka)

Suena el despertador a las 4:45, CBI o como dirían las verdaderas morancas "can´t believe it". Ya sé, en estos momentos te acuerdas del santo job por ocurrírsele a uno practicar estos deportes mañaneros, Cara perro mía y de Donna, sin decirnos nada o como mucho gruñirnos, desayunamos en la caravana, nos hacemos el lavado perruno y nos lanzamos a la acera de nuestra calle esperando que nos recojan. Somos tempraneras otra vez y a las 5:30 ya estamos en las calles. Nos han vuelto a avisar de que si no estamos a nuestra hora, se piran, igualito que en Milford Sound.

Nos recogían a las 5:40 pero de camino a los respectivos destinos pasa la furgo de casualidad por delante del camping y nos pilla, esta vez las primeras del grupo (sorprendente la cosa). Con el contenido de despojos humanos medio sobados recogidos en varios minibuses consiguen llenar, bajo todo pronóstico, uno grande. 50 locos a las 5 y media de la mañana dispuestos a dejarse los higadillos. Bueno, al menos tenemos hora y media de camino hasta el inicio del recorrido para sobar como descosidas/os porque todos andamos ahí. Todo va bien, posturita correcta, calentitos, conductor discreto que se ha presentado y nos dice buenas noches y todo.... un hi boyssssss!!!! de voz chillona nos despierta a los 15'. La grandma, o así la presentan, está encargada de cogernos los vouchers y de cobrar a los rezagados. Si eso está muy bien, pero debe hacerlo a gritos?? un poco de compasión por favor. No harta con ello, debe de imaginar que necesitamos ánimos y nos cuenta la previsión de meteo, las recomendaciones de la ruta, dónde es posible darse la vuelta, si estamos en forma......yo creo que voy a saltar por encima de las butacas y la meto un calcetín por la boca. Total, que no nos deja dormir nada y llegamos al Mangatepopo car park (me encantan estos nombres). Hala chavales al lío!!! Nos vemos a la vuelta, espero que ni de coña porque como no me deje dormir a la vuelta tras la paliza....la mato.

Donna ya estamos, ya, y qué hacemos, ???, empezamos???, hay escapatoria???, no, adelante pues. Así con mucha motivación y algo de sueño, nos adentramos en las cañadas del Teide neozelandés. Os resumo la ruta, son 20 km que a priori no está mal, una etapa cortita del camino de Santiago. El único problema es que los neozelandeses, que no sabes si se pasan de precavidos, te avisan que los primeros 8 km o así son de subida infernal hasta un pico. Tan infernal que cada dos por tres te preguntan en carteles si te sientes realmente preparado. Claro, una se siente fuerte y motivada pero tanta pregunta, minan la confianza y ya dudas. Además te dan unos panfletitos con smilies y al principio sale el muñequito asfixiado. En cierto sentido tienen algo de razón porque superado este punto, el track va muy expuesto y con el tiempo tan estable que caracteriza este país, te meterías en un lío importante si te cae el diluvio en los cráteres. La previsión es perfecta así que no va a ser el caso, solo dependemos de nuestros pulmones y patillas para conseguir el desafío!!. Es que aquí te lo venden así...are you ready for the challenge?? a la grandma de verdad que me la hubiera cargado.

Así empezamos a andar, la donna que parece que va a morder y yo más cargada que un mulo con azucares varios por si acaso me llevo un susto (pasas, barritas energéticas, chocolate, galletas aparte de la parte de comida común que me toca llevar). Llegamos a la base dela primera rampa, agarra la mochila, mira al suelo y para arriba. Como campeonas, donna una mákina sin rechistar, eso sí no la hagas muchas gracias que muerde. Llanito para recuperarse por coladas de lava y paredón a subir de nuevo. Ole, ole, estamos arriba dentro de marca, cerca de las 9 de la mañana y en la cima del cráter rojo. No ha sido para tanto!!! estos neozelandeses son muy temerosos e infravaloran nuestra capacidad!!! si somos unas machines!!!!. Las vistas hasta aquí han sido muy chulas, pero a apartir de este punto son awesome (palabra de nuestro nuevo vocabulario), vamos INCREIBLESSSSSSSSSS. No sé si porque ya has pasado lo peor o porque hemos llegado a la zona chula. Creo que por ambas. Además Donna ya sonríe y hace hasta gracias en las fotos, creía que la había perdido por las rampas pero ya es ella de nuevo.

Hay una subida alternativa al crater Ngauruhoe pero parece bastante chunga y tenemos un límite de tiempo para coger el último autobus de vuelta a Taupo. Nos da un poco de miedo arriesgarnos (creo que no huebiéramos subido de todas formas, je je) y decidimos seguir la ruta. Pasas por cráteres humeantes rojos, lagos esmeralda preciosos...En resumen flipaaaaaaaaante, muy bonita en serio. Está programada en 7-8h y despues de comer un bocata en la Ketekahi Hut, bajamos hasta el car park dónde nos recoge el autobús. Tras llegada con foto finish (siempre la liamos parda), han sido 6 h y media en total, no está nada mál. Resulta muy raro que sean la una de la tarde, lleves no sé cuantas horas despierta y te hayas subido varios picos, como un jet lag vaya. Tenemos que esperar un par de horas en el parking hasta el primer autobús, si no hubiéramos corrido tanto.....!!!!!, no pasa nada a tomar el sol y echar una cabezadita!! cómo está mandado!!.

La vuelta, una delicia, solitos todos, dormidos sin alguién chillando y encima el conductor majete te deja en la puerta de casa. Lo primero cocacolo con patatas de premio, y de segundo planeamos irnos a un río termal gratuito que hay aquí. El problema es que nos liamos con internete para contaros nuestras hazañas y se nos pasa el rato. Las fuerzas se van acabando y nos vamos a la cama prontito. Prueba superadaaaaaaaa!

PD: De traca, al principio de la ruta y al final de la ruta, se nos ocurre pedirle a la gente que nos hiciera una foto, lo normal no??? al principio con todo el ánimo y al final, enormes de orgullo por haberlo conseguido. La gente con las fotos se reía, qué majetes!!! pero ahora al montar la foto para enseñárosla...coño que son los carteles de otra ruta!!!! me caguen tó!!! si es que somos muuuuuu morancas, qué le vamos a hacer!!!.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Jueves 8 de diciembre. Vapores al poder. Rotorua


(Gemanka)

Hoy nos vamos a dar un tratamiento de vapores sulfurosos que son buenos para todo. Nuestro plan es recorrer la oferta de Rotorua, que como contamos en día anterior no hay quién se entere. Por la mañana temprano nos vamos a Whakarewarewa Thermal Village. Hasta ahora no hemos visto mucho de la cultura maorí y se trata de ver un pueblo y su forma de vida en torno a un parque termal. Está chulo, nos cuentan cómo utilizan cada una de las piscinas para lavarse, cocinar, curtir las pieles. Se hace allí una comida que se llama hangi que consiste en mazorcas hervidas al azufre (meter y sacar de una de las piscinas) y carne o pollo que se meten en unas cajitas en la tierra cual horno. Eficiencia energética, sí señor!!. Como son las 10 de la mañana como que no apetece probarlo pero nos quedamos con las ganas.

Desde el recinto se puede ver la erupción de dos geiseres, el Pohutu y el Prince Edward aunque al ser naturales, no deciden darnos el espectáculo de chorro a 12 metros de altura. Sólo vemos un eruptito pequeño. No importa, el pueblo ha estado interesante y la guía es muy buena con lo que podemos hacernos una idea de esta forma de vida. Aunque nos queda una duda, como podrán bañarse, cocinar y hacer todo lo que nos han dicho si hay visitas guiadas de 45 minutos cada hora?? misterios del turismo, je je.

Después, siguiendo los vapores de la ciudad, nos vamos a dos parques situados al sur de Rotorua, Waiomangu y Wai-o-tapu. Como nos hemos liado un poco, al final sólo visitamos el segundo que parece el más extenso y popular por lo que se ve allí. Wai-o -tapu consiste en un recorrido por el bosque para ver diferentes piscinas, cráteres, cascadas de actividad termal. Se ven miles de colores diferentes de acuerdo a los minerales más frecuentes en cada zona, debe haber un follón de estratos allí abajo porque cada una es diferente a la anterior, Así cámara en mano, hacemos el recorrido largo (1h y media), muy chulo. La verdad es que en estas cosas, los primeros siempre impresionan más y después de 20 piscinas ya te tienen que enseñar la puerta del infierno para que te sorprendas un poco más. Sobre todo nos quedamos con la paleta del artista que es una piscina que recorres en una pasarela por el medio en el que salen borbotones de diferentes colores, que nombre más bien puesto madre!!!. Por fín para terminar, porque nos está dando un jamacuco con el sol, el vapor, erupción para allá, casacada hirviendo para acá, terminamos con un Green Lake muy apañado. Color verde fosforito como de subrayador, sin exagerar.

Decidimos comer en el recinto porque estamos un poco debiluchas y salimos camino de Taupo. Nuestro plan, arreglar el trekking de mañana en Tongariro porque necesita de un poco de logística. La ruta es lineal, sale de un sitio y llegas a otro a tomar por culo del inicial. Total que hay que arreglar transporte al punto de origen para recoger la caravana. Llegamos a Taupo y directas al i-site. Ole ole ole, cuando una persona te soluciona la papeleta tan bien, hay que reconocerlo, no como la pánfila de Ohakune que no nos ayudó nada. Los planes cambian ya que teníamos pensado conducir toda la tarde hasta el comienzo de la ruta. La chica el i-site nos sugiere (casi la besamos madre).... y por qué no os quedáis aquí que hay más opciones y contratais un shuttle especial que te recoge en Taupo y te devuelve aquí después de la ruta?? luego vais hacia Auckland así que para qué vais a alejaros más.

Son las tres de la tarde, y Taupo es nuestro!!!! tarde libreeeeeeeeee. Una cosa inexplorada en este viaje. Nos vamos a un holiday park y al final dedicamos el tiempo libre a estar en remojo en la piscina, dos horasssssssss. Salimos arrugadas. Desearíamos habernos tirado en puenting, hacer un jet boat por las huka falls o hacer el malogrado tandem que estamos persiguiendo.....al final tiradas en la piscina con cervecita y panchitos.

Todo ésto tiene una cosa mala, mañana nos levantamos a las cinco de la mañana. Tongariro, o sea muerte en la montaña, nos espera.

Miércoles 7 de diciembre. Fin de Coromandel, camino de Rotorua


(Irenanka)

Más de dos semanas ya en la tierra Media, de los kiwis, de las mil y una actividades de aventura y, sobre todo, de las ovejas y, ¿nos siguen tomando el pelo como a principiantes?

Hot Water Beach. Playa en la que tú vas cuando hay marea baja, a destiempo respecto de nuestros horarios españoles, alquilas una pala, cavas un hoyo en la arena y no haces un castillo, no, qué va! Aquí se lleva mirar al de al lado, cavar justo donde él, que debe de ser el mejor sitio, meter los pies en el hoyo y esperar a que llegue, como por arte de magia, agua caliente. Así contado suena como... a tomadura de pelo, no? Pues sí! Totalmente! Todos apiñados, los abueletes y las abueletas, que parecen ser los más experimentados, dirigiendo el cotarro y el resto copiándolos aunque sin resultados claros. Nosotras ni siquiera tenemos pala así que nos dejamos las uñas (veis como se desagastan solas y no hace falta cortarlas?), las rodillas y media vida en el empeño. El resto sigue congregado tipo Benidorm. De verdad que es para hacer un reality sobre el tema! Nosotras nos dedicamos a meternos con las gente, de los abueltes, las chicas mega fashion, las familias con más palas que miembros, los marca-músculos intentando ligar con las fashion... Un Benidorm en toda regla! Cuando estamos a punto de irnos, después de haber hecho nuestro castillo al spanish style, con sus churrillos y todo, nos avisa una de las abuelas. Corred que está caliente!! Allá que vamos! Nosotras como Santo Tomás, que si no lo vemos, no lo creemos! Y es cierto! Hundimos los pies y nos quemamos hasta la punta del dedo gordo! Increíble...

Nos tomamos el batidito que nos debíamos de ayer, actualizar listas y cuadernos de viaje y, ¡en marcha! Caminito de las playas de Waihi para casi terminar con nuestro circuito de Coromandel. Y digo circuito porque Charlie Sainz y Zzzzzluis Moya son el terror de las carreteras neozelandesas de nuevo.

Vemos la garganta de Karangahake, una de las carreteras más bonitas de NZ, o no!, y acabamos comiendo en pueblecito con botellas gigantes de un refresco famoso aquí (nuestro Sprite, creemos, que se lo compró Coca Cola hace tiempo) que se llama L&P y seguimos way to Rotorua.

A Rotorua se sabe que se ha llegado por dos motivos: uno, que huele a azufre que echa para trás, o dos, porque no hay quien se aclare con el Wai-o-tapu, Whakarewarewa thermal village, o forest o Te Puia y dónde andan cada uno de ellos. Decidimos dirigirnos, en coche, que estamos agotadas, al forest a ver el blue y el green lake, que vienen siendo del mismo color pero alguien debió de ver algún tono diferente un día de tripi. Estupendo! Vamos a ver el Red wood forest ya hoy que es un paseín y mañana acabamos Rotorua y toda la zona volcánica. Aham...

Irenanka arranka. Se pasa el desvío. Trata de dar la vuelta. Y de repente... ay ay ay ayyyyyyy... cataclón! Las ruedas traseras en una hondonada! Y el coche que no sale! Que patina y no sale! BUaeno! Y ahora qué? Salimos del coche, tratamos de quitar asfalto y ponerlo detrás de las ruedas para que agarre, no tenemos cobertura, estamos en mitad de una carretera perdida, el coche huele a quemado que da miedo, nos enguarrinamos los pantalones y sudaderas recién lavadas y no sirve para nada... un desastre! De repente, aparecen nuestros ángeles. Se para un coche y sale un señor y lo que creemos que era su hijo y nos ofrecen sacarnos con su cochazo! Yuhuuuuuuuu! Dicen que van a su casa por una cuerda y vuelven! yuhuuuuuuuuu! Pues así de sencillo! Mete primera, tira del coche y, voilà! Salvadas! Nos abrazamos (entre nosotras, claro) y todo! Bufff... Nos preguntan de qué país somos y a punto estamos de mentir, porque van a tener un concepto de las mujeres españolas al volante... entre esto y el espejo... Además, si nuestro gordito pudiera hablar... Diario de un campervan por la calle de la amargura...

Así que nada de forest! Pasando! Vámonos al camping que ya es hora! Cerrado... vaya... Nos vamos a otro un poco más lejos y tenemos suerte. También está cerrado pero nos dejan quedarnos y pagar al día siguiente, dice un cartel. Nos quedamos. Duchitas, rato de risas recordando el evento del día, cereales y a la cama. Peli y... vuelvo a dejar sola a Gemmanka asumiendo el papel de cinéfila del grupo. Zzzzzzzzzzzz...

Martes 6 de diciembre. Península de Coromandel


(Irenanka)

Nuevo día y fin de los mosquitos! Decidimos desayunar en el camping kiwi rapidito que el cielo está encapotado y olvidar nuestra experiencia en él. No nos ha gustado mucho la verdad.

Empieza nuestra visita por tierras de Coromandel y, aunque el día, para variar, no acompaña, las vistas son espectaculares. Playas de arena blanca, carretera a pie de mar, vegetación a tope y árboles pohutukawas? con flores rojas hacen que nuestro trayecto sea más agradable.
Nos acercamos a los Rapaura Water Gardens tras echar gasolina (gordito, no veas como tragas guapo...) y nos sorprenden jardines y estaques llenos de nenúfares a la vez que nos persiguen literalmente las gallinas, patos, pollos, ranas, cisnes,... hasta los cocodrilos y el orangután! Gemma está desarrollando un gran labor en ese sentido. Ella entabla conversación con todo bicho que se encuentra a menos de 200 metros de nosotras. Y luego pasa lo que pasa... nos persiguen! Ay Felisa Felisa... Si es que el genuino Félix (Rdguez de la Fuente) no tiene nada que hacer a tu lado!

En... total! Que conseguimos llegar a Coromandel y arramplamos con todos los ahumados que hay en la tienda más famosa del lugar: mejillones, salmón, otro pescado alargadito así como apañao pero que está más seco que la mojama, y un paté de mejillones rico rico. Cerve, limón y parque, que es lo que toca! Que ha salido el solazo! Ahí va Felisa de nuevo... NOs empiezan a rodear las gaviotas hasta que que ya llega un momento en que nos da hasta miedo! Oye, tú, tira pal coche que al final interpretamos la peli de Hitchcock!

Así que dicho y hecho. Nuestro siguiente destino es Whangapoua (sí, "w", "h" y "k", que aquí parece que no tienen más letras! Entre waripiri, hotuhutu, kirikiri y cosas del estilo no hay quien se aclare! Menos mal que inventarse los nombres tiene su parte buena, aunque luego cuando preguntamos a la gente por un lugar para ir nos miren con cara de... kiwis!)
Whangapoua, que me despisto! Nos cuesta encontrarlo pero conseguimos un bañito en una playa muy chula y con el agua no muy fría. Fenomenal!

Sigue nuestra ruta, no vaya a ser que hoy no veamos 15 playas, 5 ciudades y 3 i-Sites al menos. NOs tocan las playas de Opito (mira tú que bonito! jajajaja... ay mare que mal estamos... y con fotos chorras para variar... Gemmanka por favor, compórtate!). La carretera no tiene desperdicio. Una de las dos Morankas Sáinz al volante, porque Gemmanka dice de mí pero... telita..., furgo en primera, máximo en segunda, nuestro perro mascota Sol bailándoselo todo y nosotras cantando a gritos "Yo me pongo paloteeeee... sólo con que me toqueeeeeeee...". Esto es vida! Yuhuuuuu!

Última parada de hoy, que ya es hora, Cathedral's Cove. Nos regalan, así sin venir a cuento, un paseito de una hora a las 7 de la tarde ya con cielo nublaillo para bajar hasta la playa. Eso sí, mereció la pena. Como la de Lugo pero sólo con una catedral, que aquí tienen menos presupuesto. Ah! No hay baños! No nos lo podemos creer... uno de los pocos sitios que no tienen baño en NZ! Anda que... ya les vale...

Recogida para las Hot Water Beach de mañana en el Top 10 del mismo nombre y nos quedamos con ganas de milkshake, que estábamos de antojo y nos acaban de cerrar todo. Si sólo son las 8!!! Gemmanka se lanza de nuevo con unos guisantes con puré de patatas de infarto y repetimos hazañas anteriores colada hasta las mil!

Nos cae el chaparrón de rigor en cuanto tendemos los biquinis en la cuerda y nos vamos a dormir! Que mañana volverá a ser un día completito. Besines fieles seguidores!

N.B. He de decir que tenemos la furgo como los chorros del oro! Que nuestras madres estén bien orgullosas de nosotras que sólo nos falta lavar hasta las cortinillas de detrás! Ventilar, sacudir, lavar trapos de cocina, sábana y fundas de almohada y nórdicas todas las semanas, ducharnos casi todos los días, cortarnos las uñas... eso regular, pero se desgastan, no preocuparsen!