(Irenanka)
Y al final todo ese pequeño mundo se echa de menos. Levantarse temprano, colgar la ropa de cama para ventilarla, coger la bolsa de aseo e ir a arreglarse, cereales, fregar cuenquines, doblar la ropa de cama, desenchufar electricidad, organizar mapas, conducir horas, ver donde comemos, seguir conduciendo, merendar patatinas con sal del mar, más conducir, encontrar el TOP 10 más cercano, cenita en casa o fuera, blog o no, peli o tampoco, buenas noches sí o sí...
Conducir por la izquierda y hacerse con el embrague y las marchas duras de la furgoneta, quedarnos sin espejo retrovisor, caernos a un barranquillo y salir sanas y salvas...
No hacer trekking del monte Cook, ni skydive, ni cabo Reinga ni Doubtful, ni vuelta del Mildford en avioneta, ni Punakaiki...
Nadar con delfines, montar en helicóptero y sobrevolar glaciares, ver a casi 140 blue penguins salir del agua como locos de vuelta a sus nidos, las fotos chorras en los boulders, Waitomo, disfrutar de Frodo y sus paisajes, Queenstown, los guisantes de Gemmanka, la sopa de Irenanka, la casi multa de la policía lugareña, los miles de sustos por la carretera con curvas sorpresa...
Las playas de los Catlins, las camisetas compradas a juego en Kaikoura, las sopas del día everywhere, descubrir la palabra chanquete en inglés, la langosta a lo grande, los argentinos a lo mayor aún, resolver nuestras vidas en los i-Sites (casi siempre...), vino blanco neozelandés, helados y batidos por igual, bañitos en las playas, las Niagara falls, la Hot Water Beach, Curio Bay, el ludge en el Skygondola, encontrart todos y cada uno de los regalos buscados, el kiwi y su baile de la haka, Aloe Blacc, Mika, Coque, The New Raemon, el devórame otra vez e incluso Calle 13 y su "hightel"...
Los bailes de Sol, nuestro perro, el gordito y cómo nos sube las cuestas, cinema Paradiso, los laberintos 3D, acordarse de la gente que hemos dejado en España, las ovejas, las lupins, los piornos en flor, los gamonitos, los lagos y ríos, las montañas nevadas, los aperitivos de antes de cenar, la especia que los kiwis echan en todos sus guisos, los glaciares, los Dónde está Wally, los días de lluvia, los días soleados que abrasan...
La misma sudadera día tras día y cómo vas ganando aspecto de homeless con ella y su no bolsillo, los secadores que dejan de funcionar, los baños limpios, con papel y con media y carga entera, las coladas a última hora de la noche, los "medirse", los "no entiendo! ¿después de ese hamburguesón sólo 80?", las tiendas de libros de segunda mano, los Mitre 10= Leroy Merlin de NZ, los mecánicos de los talleres y su acento...
Los capuccinos con y sin dibujo, con o sin sweetener, llegar siempre las últimas, Motueka hasta perdiendo la cámara de fotos, los TOP 10, el kayak con compis remeros profesionales, los leones marinos, los possum, las aves que se lanzan contra el coche, los mosquitos y sus picaduras, tomar el sol en cubierta del ferry...
Los campings en mitad de la ciudad, el no ir adecuadas para entrar en un local un sábado noche, los botones para abrir cajones, el dejarse la vajilla en la cocina del camping y recuperarla de milagro, perder el pañuelo de cuadros, el show de montar la cama, caerse todo en la furgo mientras ascendemos el Angliru, los glow worms, los green lips mussels, Felisa y todos sus animales, el blue y el green lake, ambos del mismo color, los Free en las neveras de los campings, poner al día los cuadernos de viaje, las tardes enteras en remojo, el Tongariro, las fotos en el cartel que no es, las frases de "Morancas en...", los "ojalá que se llame Amapola... y me diga que sola no comprende la vida...", los bacadillos grandes y los pequeños, pegarse por el edredón, los hermanos que te vienen a buscar al aeropuerto, los Xavi y Roser que te dan consejos...
"Te puedo dar un beso con achuchón?", ajedreces escala 50:1, tomate, beicon y vinagre esparcidos por el suelo de la furgo, las duchas de sólo 5 minutos de agua caliente, "¿cuántos km dices entonces que había desde...?", The checks, las sopas que parecen cremas y las cremas que parecen sopas, los cursos intensivos de diabetes, la despedida de gordito, Sylvia y su skytower, las habitaciones moradas y verdes, "my favourite colour is... violet..."...
Las cenas románticas con robo de toalla incluida, las mil películas a medio ver, las mil vistas en los aviones, The smurfs, los noodles, el rest area del aeropuerto de Incheon, las partidas de dados y los tetris multijugador...
La tristeza de la vuelta...
26 días dan para mucho. Para mucho bueno y mucho no tan bueno. Hago balance de todo lo vivido y no hay duda. Ninguna.
Mil gracias por todo Gemmanka. Un verdadero placer. Te voy a echar de menos 24/7... cuando la vida me impulse a buscar...
Y al final todo ese pequeño mundo se echa de menos. Levantarse temprano, colgar la ropa de cama para ventilarla, coger la bolsa de aseo e ir a arreglarse, cereales, fregar cuenquines, doblar la ropa de cama, desenchufar electricidad, organizar mapas, conducir horas, ver donde comemos, seguir conduciendo, merendar patatinas con sal del mar, más conducir, encontrar el TOP 10 más cercano, cenita en casa o fuera, blog o no, peli o tampoco, buenas noches sí o sí...
Conducir por la izquierda y hacerse con el embrague y las marchas duras de la furgoneta, quedarnos sin espejo retrovisor, caernos a un barranquillo y salir sanas y salvas...
No hacer trekking del monte Cook, ni skydive, ni cabo Reinga ni Doubtful, ni vuelta del Mildford en avioneta, ni Punakaiki...
Nadar con delfines, montar en helicóptero y sobrevolar glaciares, ver a casi 140 blue penguins salir del agua como locos de vuelta a sus nidos, las fotos chorras en los boulders, Waitomo, disfrutar de Frodo y sus paisajes, Queenstown, los guisantes de Gemmanka, la sopa de Irenanka, la casi multa de la policía lugareña, los miles de sustos por la carretera con curvas sorpresa...
Las playas de los Catlins, las camisetas compradas a juego en Kaikoura, las sopas del día everywhere, descubrir la palabra chanquete en inglés, la langosta a lo grande, los argentinos a lo mayor aún, resolver nuestras vidas en los i-Sites (casi siempre...), vino blanco neozelandés, helados y batidos por igual, bañitos en las playas, las Niagara falls, la Hot Water Beach, Curio Bay, el ludge en el Skygondola, encontrart todos y cada uno de los regalos buscados, el kiwi y su baile de la haka, Aloe Blacc, Mika, Coque, The New Raemon, el devórame otra vez e incluso Calle 13 y su "hightel"...
Los bailes de Sol, nuestro perro, el gordito y cómo nos sube las cuestas, cinema Paradiso, los laberintos 3D, acordarse de la gente que hemos dejado en España, las ovejas, las lupins, los piornos en flor, los gamonitos, los lagos y ríos, las montañas nevadas, los aperitivos de antes de cenar, la especia que los kiwis echan en todos sus guisos, los glaciares, los Dónde está Wally, los días de lluvia, los días soleados que abrasan...
La misma sudadera día tras día y cómo vas ganando aspecto de homeless con ella y su no bolsillo, los secadores que dejan de funcionar, los baños limpios, con papel y con media y carga entera, las coladas a última hora de la noche, los "medirse", los "no entiendo! ¿después de ese hamburguesón sólo 80?", las tiendas de libros de segunda mano, los Mitre 10= Leroy Merlin de NZ, los mecánicos de los talleres y su acento...
Los capuccinos con y sin dibujo, con o sin sweetener, llegar siempre las últimas, Motueka hasta perdiendo la cámara de fotos, los TOP 10, el kayak con compis remeros profesionales, los leones marinos, los possum, las aves que se lanzan contra el coche, los mosquitos y sus picaduras, tomar el sol en cubierta del ferry...
Los campings en mitad de la ciudad, el no ir adecuadas para entrar en un local un sábado noche, los botones para abrir cajones, el dejarse la vajilla en la cocina del camping y recuperarla de milagro, perder el pañuelo de cuadros, el show de montar la cama, caerse todo en la furgo mientras ascendemos el Angliru, los glow worms, los green lips mussels, Felisa y todos sus animales, el blue y el green lake, ambos del mismo color, los Free en las neveras de los campings, poner al día los cuadernos de viaje, las tardes enteras en remojo, el Tongariro, las fotos en el cartel que no es, las frases de "Morancas en...", los "ojalá que se llame Amapola... y me diga que sola no comprende la vida...", los bacadillos grandes y los pequeños, pegarse por el edredón, los hermanos que te vienen a buscar al aeropuerto, los Xavi y Roser que te dan consejos...
"Te puedo dar un beso con achuchón?", ajedreces escala 50:1, tomate, beicon y vinagre esparcidos por el suelo de la furgo, las duchas de sólo 5 minutos de agua caliente, "¿cuántos km dices entonces que había desde...?", The checks, las sopas que parecen cremas y las cremas que parecen sopas, los cursos intensivos de diabetes, la despedida de gordito, Sylvia y su skytower, las habitaciones moradas y verdes, "my favourite colour is... violet..."...
Las cenas románticas con robo de toalla incluida, las mil películas a medio ver, las mil vistas en los aviones, The smurfs, los noodles, el rest area del aeropuerto de Incheon, las partidas de dados y los tetris multijugador...
La tristeza de la vuelta...
26 días dan para mucho. Para mucho bueno y mucho no tan bueno. Hago balance de todo lo vivido y no hay duda. Ninguna.
Mil gracias por todo Gemmanka. Un verdadero placer. Te voy a echar de menos 24/7... cuando la vida me impulse a buscar...





