
(Gemanka)
Nos levantamos de un bote cuando suena el despertador, qué volamossssssss!!! hemos quedado en el sitio a las 8:15, así que corremos la cortina de la campervan y hay unas nubes digamos grandes. Al menos no son como las de Mordor del día anterior. Me cagüen to!!, Bueno, vámonos para allá que nos dijeron que la previsión iba a ser buena.
Con cara de pena entramos en la agencia y nos dicen que las 10:30 hecho, que allí nos esperan!!. Desayunamos y hacemos la compra para un trekking que vamos a hacer después del helicóptero, El salto en paraca se va a quedar en ilusión porque aquí todo suma y sigue.
A las 10:15 ya estamos sentadas en la puerta esperando que nos vengan a buscar y a las 10:30 nos llevan al helicóptero. Todo hay que decir que Irene se lanza a colocarse junto al piloto pero la castigan y me ponen a mí. Todavía hay justicia en esta vida!!. Vaya pasote madrecita!!! la idea es subir por el glaciar Franz Joseph, llegar al MOunt Cook (gracias porque era nuestra asignatura pendiente), dar un rulo por allí, aterrizar en el glaciar cual Viven y bajar por el glaciar Fox. Me muero del gusto!!!
No hay palabras, o no me salen, con solo deciros que debo de tirar mil fotos y la baba casi se pega en el cristal de lo pegada que voy. Pasamos junto al monte Cook y el monte Tasman y hay una cordada de 4 alpinistas llegando a la cima. Es como ver una peli de Al Filo de lo Imposible, les saludamos y vitoreamos, ya están a dos metros de la cima los campeones!!! en la segunda cumbre del país. Aterrizamos justo despues en una plataforma al borde del naciiento de un glaciar. Yo quiero uno de éstos para mí, si cuando yo quería ser piloto de helicóptero ya me temía yo ésto. Miles de fotos no, millones. Morancas en las Antípodas y en las alturas!!!!.
Bajamos por el glaciar Fox y aterrizamos con toda nuestra pena porque yo me quedaría agarrada al patín todo el día. Para recuperarnos, milshake y capuccino, a los cuales reconozco ya mi adicción. Me llamo gema y sí, no puedo vivir sin ellos ya. Gritamos otro viva la Argentina!!! pero qué pasa en este país que cuando menos te lo esperas te llevas una sorpresa tan agradable, éste más para mí, montañero con sus crampones y tó!.
Irenanca me despega de la silla y me arrastra al Franz Joseph, con la esperanza de que el resto de compatriotas aún siga en la montaña. Nos hacemos una ruteja al frente del glaciar para comer viendo la lengua por la que hacía unas horas habíamos sobrevolado. Hace un día precioso y llegamos hasta el bordecito mismo. Comemos superbocatas y como no podemos estar quietas ni un rato, nos volvemosa Fox para ir a la playa Gilliepies y al Lago Matheson.
Primero, la playa una chulada pero nosotras que nos habíamos plantado bikinazo para tomar el sol y bañarnos en el mar de Tasmania, llegamos tras tres horas de carretera infernal y hay unas olas que ni en Maui. Vamos que son dos veces nosotras de altas y decimos, bueno pues a tomar el sol, pero hay unos mosquitos porculeros que en cuanto enseñamos un cm2 de piel, se lanzan cual vampiros. Total que el plan al kaka point!! Bueno pues nos vamos al lago Matheson, famoso por sus reflejos impresionantes del Monte Cook. Como no puede ser de otra manera, el monte Cook está rodeado de unos nubarrones impresionantes y el reflejo, que ellos definen como View de las Views, pues nos deja un poco como si ná. Bonito es, pero claro sin el Monte Cook no debe ser igual.
A partir de este momento comienza la carrera hacia el norte, decidimos que debemos avanzar y llegar a dormir a un pueblo que se llama Hokitika, miles de juegos de palabras nos salen Hokitika dime porqué...basta ya que no acabamos. Parecería que el día termina con cenita de Whitebait y ya está pero qué va!!. Por cierto, el famoso whitebait que aparece por todos lados como si fuera oro y que cuesta lo más grande, lo pedimos y son chanquetes con sus ojitos y todo. Ni que hubieran descubierto américa los tíos.
Volvemos al camping, digamos bastante solitario porque ni el tato debe parar aquí y senos ocurre hacer la colada a las 11 de la noche. Teniendo en cuenta que la secadora normalmente no funciona a la primera y hay que repetir, no se nos ocurre otra cosa que meter nuestras fundas nórdicas, almohadas... Morancada al poder con lo que nos acostamos a la friolera de las three in the night. Se me caen los ojos. Bonne nuit.
Nos levantamos de un bote cuando suena el despertador, qué volamossssssss!!! hemos quedado en el sitio a las 8:15, así que corremos la cortina de la campervan y hay unas nubes digamos grandes. Al menos no son como las de Mordor del día anterior. Me cagüen to!!, Bueno, vámonos para allá que nos dijeron que la previsión iba a ser buena.
Con cara de pena entramos en la agencia y nos dicen que las 10:30 hecho, que allí nos esperan!!. Desayunamos y hacemos la compra para un trekking que vamos a hacer después del helicóptero, El salto en paraca se va a quedar en ilusión porque aquí todo suma y sigue.
A las 10:15 ya estamos sentadas en la puerta esperando que nos vengan a buscar y a las 10:30 nos llevan al helicóptero. Todo hay que decir que Irene se lanza a colocarse junto al piloto pero la castigan y me ponen a mí. Todavía hay justicia en esta vida!!. Vaya pasote madrecita!!! la idea es subir por el glaciar Franz Joseph, llegar al MOunt Cook (gracias porque era nuestra asignatura pendiente), dar un rulo por allí, aterrizar en el glaciar cual Viven y bajar por el glaciar Fox. Me muero del gusto!!!
No hay palabras, o no me salen, con solo deciros que debo de tirar mil fotos y la baba casi se pega en el cristal de lo pegada que voy. Pasamos junto al monte Cook y el monte Tasman y hay una cordada de 4 alpinistas llegando a la cima. Es como ver una peli de Al Filo de lo Imposible, les saludamos y vitoreamos, ya están a dos metros de la cima los campeones!!! en la segunda cumbre del país. Aterrizamos justo despues en una plataforma al borde del naciiento de un glaciar. Yo quiero uno de éstos para mí, si cuando yo quería ser piloto de helicóptero ya me temía yo ésto. Miles de fotos no, millones. Morancas en las Antípodas y en las alturas!!!!.
Bajamos por el glaciar Fox y aterrizamos con toda nuestra pena porque yo me quedaría agarrada al patín todo el día. Para recuperarnos, milshake y capuccino, a los cuales reconozco ya mi adicción. Me llamo gema y sí, no puedo vivir sin ellos ya. Gritamos otro viva la Argentina!!! pero qué pasa en este país que cuando menos te lo esperas te llevas una sorpresa tan agradable, éste más para mí, montañero con sus crampones y tó!.
Irenanca me despega de la silla y me arrastra al Franz Joseph, con la esperanza de que el resto de compatriotas aún siga en la montaña. Nos hacemos una ruteja al frente del glaciar para comer viendo la lengua por la que hacía unas horas habíamos sobrevolado. Hace un día precioso y llegamos hasta el bordecito mismo. Comemos superbocatas y como no podemos estar quietas ni un rato, nos volvemosa Fox para ir a la playa Gilliepies y al Lago Matheson.
Primero, la playa una chulada pero nosotras que nos habíamos plantado bikinazo para tomar el sol y bañarnos en el mar de Tasmania, llegamos tras tres horas de carretera infernal y hay unas olas que ni en Maui. Vamos que son dos veces nosotras de altas y decimos, bueno pues a tomar el sol, pero hay unos mosquitos porculeros que en cuanto enseñamos un cm2 de piel, se lanzan cual vampiros. Total que el plan al kaka point!! Bueno pues nos vamos al lago Matheson, famoso por sus reflejos impresionantes del Monte Cook. Como no puede ser de otra manera, el monte Cook está rodeado de unos nubarrones impresionantes y el reflejo, que ellos definen como View de las Views, pues nos deja un poco como si ná. Bonito es, pero claro sin el Monte Cook no debe ser igual.
A partir de este momento comienza la carrera hacia el norte, decidimos que debemos avanzar y llegar a dormir a un pueblo que se llama Hokitika, miles de juegos de palabras nos salen Hokitika dime porqué...basta ya que no acabamos. Parecería que el día termina con cenita de Whitebait y ya está pero qué va!!. Por cierto, el famoso whitebait que aparece por todos lados como si fuera oro y que cuesta lo más grande, lo pedimos y son chanquetes con sus ojitos y todo. Ni que hubieran descubierto américa los tíos.
Volvemos al camping, digamos bastante solitario porque ni el tato debe parar aquí y senos ocurre hacer la colada a las 11 de la noche. Teniendo en cuenta que la secadora normalmente no funciona a la primera y hay que repetir, no se nos ocurre otra cosa que meter nuestras fundas nórdicas, almohadas... Morancada al poder con lo que nos acostamos a la friolera de las three in the night. Se me caen los ojos. Bonne nuit.
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