miércoles, 7 de diciembre de 2011

Domingo 4 de diciembre. Wellington camino de Tongariro


(Gemanka)

Después del fiasco de la noche anterior, levántate y vete a duchar con toallita en mano por la castellana viendo a la gente volver de fiesta. No sé si es mejor haberse vuelto a casa con el rabo entre las piernas o ver ese panorama por la mañana. Qué depresión madreeeeee!. En fin, seguro que algún Motueka particular nos devuelve la ilusión por la noche neozelandesa. Cuidado Auckland que allá vamos con las galas preparadas!. La camiseta de matar ya está reservada en el altillo de nuestro gordo.

Como no nos hemos gastado en copas lo más grande la noche anterior pues decidimos darnos un desayuno como reinas fuera de nuestra motorhome. Al final si es que somos muy normales, croisant una y tostadas la otra, está claro que no somos muy de glamour!. Después nos damos una vueltecita por la Wellinton tranquila después de una noche loca. Compritas y paseito por el Jardín Botánico al que hay que acceder por un tranvía antiguo muy chulo. Cuesta para arriba, ladera para abajo y al final comemos rodeadas de rosas con nombres muy auténticos, super star, rock&roll.

Hala, termina que tenemos que llegar a Tongariro para hacer la ruta de la muerte mañana. Ya somos unas hachas de la carretera, que si izquierda que si derecha, alto o bajo, con potencia o ahogado todo el rato, dadnos lo que queráis. La Donna Sainz se concentra, muerde lengua y allá va, derecha ras, izquierda ras....todo controlado. El altillo de la furgo a veces no entiende nuestros movimientos y se desplaza, desmoronándonos todo el tinglao.

LLegamos a Ohakune, puerta de entrada al PArque Nacional. Explico, la ruta del día siguiente es una caminata de 8 horas cuesta arriba, que por lo visto es una de las mejores de Nueva Zelanda. Nosotras de las tres grandes que hay, llevamos 0 de 2 (Monte Cook y Milford Track), total que en ésta hay que dejarse los higadillos, a darlo todo!!. Ocurre que cuando llegamos al albergue nos dicen que lamentablemente, mañana Mordor parece abrir sus puertas que justamente son en este punto (Monte del Destino). Total que ponemos cara de chasco aunque internamente gritamos... hurra el señor oscuro!!. El quitarse semejante paliza del horizonte da como menos alivio. Bueno, ésto es un hasta luego, volveremos a final de semana y la agonía se prolonga. Ahora toca improvisar planes que no se nos da nada mal.

Cenamos los filetes que nos iban a dar fuerza para el día siguiente y a la cama con la cabeza loka de posibilidades. Mañana os contamos, a dormir!!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario