(Irenanka)
Levantarse con sol después de dos días nublados a morir es maravilloso pero hacerlo después de haber degustado la noche anterior una sopa de "nada en la nevera" (tomate de bote, atún y cuadradito de algo parecido al Avecrem, que aquí en vez de ser de pollo fijo que es de oveja) y abrir nuestro hogar y ver desde la cama el mar es... indescriptible! Como descubrir millones de bolas en una playa tipo huevos de peli Cocoon... los Moeraki boulders son dignos de la mejor de nuestras fotos chorras.
Marchamos vía Dunedin (Doaneidan o no sé qué... son raros, sí, son muuuuuuuuuuuuy raros) cantando como locas, bailando aún peor y en manga corta. Esto es vida chavales! Paseín por el centro, visita obligada a un i-Site para que nos solucionen hasta la comida de Navidad (pobre chiquilla... y al final pasamos de ella y hablamos con otra para que, después de muchos quebraderos de cabeza, echar cuentas del pastón que aquí supone todo y tener en cuenta dolencias varias moranquiles, nos decidimos por un Milford Sound en bus por carretera chuli+crucero por fiordo+vuelo de vuelta) y recorrido de la ciudad.
Dunedin es bastante animado. Plaza del city centre octogonal, unos 15M acampados, estación de tren de estilo eduardiano y Chinese garden, que no es muy allá pero te dejan hacer rompecabezas en una sala y probarte toooooooooodos los "disfraces" del mundo! Que si sombrero Xu-lin, que si bata de buatiné con dibujos chinos de colores raros, que si pamela 50 metros de alto tipo boda de Farruquito... Una pasada, en resumen.
Nos vamos a comer viendo el mar (y a los surferos... jeje...) un hamburguesón y una ensalada. Todo sigue marchando sobre ruedas! Sólo nos falta encontrar un cajero, sacar más dinero y... rumbo a los Catlings! Aparcamos delante de un cajero y... Crash! Uy... no me di cuenta de avisarte de la farola... joe, y yo no la vi, que estaba mirando al otro lado... Espejo roto... bufff... Que no cunda el pánico!
Llamadas, nervios, conducimos así, si es que ya perdemos días, así no vemos nada, hay que ir a taller, yo lo que tú quieras, que no, lo que digas tú... Al final nos acercamos, después de llamar a la empresa de la furgo, a un taller de los suyos y conocemos al tío más salado del mundo pero también al que peor habla inglés. Gema y yo con cara de póker... entre ella y yo pillamos algo de lo que dice fijo! o no... Se ríe del conducir de los extranjeros y de las mujeres en concreto y nos manda, conduciendo con precaución nos dice, rumbo a Queenstown cuando lleguemos, dentro de tres días a buscar un espejo nuevo.
Así que nos marchamos con miedo y con cien mil ojos nuevos en los dos lados de la carretera hacia Kaka Point, donde desubrimos que el día puede seguir siendo alucinante. Nos acercamos al Nugget Point tras encontrar el camping y flipamos con todo. Las vistas son... tipo Finisterre pero más... como en el fin del mundo vamos... Los leones marinos siguen acompañandonos allá donde vamos y hay como... decenas! De hecho se están montado un fiestón en una mini piscina municipal de la zona... qué jodíos!
Volvemos a casa y Gemma nos deleita con unos guisantazos con beicon que huelen en toda la región. A los españoles se nos distingue perfectamente en las kitchen de los campings. Somos los que no podemos vivir sólo a base de... sandwiches y latas frías.
Media peli comedia romántica y a dormir, aunque las risas antes de quedarnos fritas son de nuevo lo más animado desde hace varias horas en el camping. Mañana empezamos con los Catlings por fin, aunque con un día de retraso. Es lo que tiene el moranquismo...
nacho : no os preocupeis yo destroce mi retrovisor, le di una hostia en un lateral y otra en el techo ( si en el techo , el arbol era muy bajo ) a mi caravana , recordar en queestown ademas del taller teneis que ir a fergburguer 42 Shotover Street Queenstown , que buenas por Dios
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