(Gemanka) Hemos decidido ir a los Catlins, es una región al sur de la isla sur, a tope con lo meridional. Es una zona de colinas redondeadas, tan verdes que a veces deslumbra el mirarlas solamente salpicadas con las ovejas. Especie que creo que en el futuro será la especie dominante en este país. Me río de Islandia!!!
Es tierra de capiña, acantilados y playas. Playas inmensas y solitarias en las que los que llegan primero por la mañana para poner las sombrilas son los leones marinos y los pinguinos. Parece que vas a molestarlos de lo a gustito que están.
Nosotras salimos de Kaka Point, buen nombre a pesar de que no corresponde nada a su definición, un paraíso. Nos dirigimos a Cannibal Bay, una playa en la cual en principio se encontraron huesos humanos. Nosotras encontramos una playa preciosa con leones marinos tumbados, de veras cual si tuvieran su toallita y su cervecita allí. Con mi insistencia con los bichos, no os diré que me persiguió un rato cuando el creyó que me acercaba demasiado. Lo siento chiquitín!! sé las normas, no cortarte la vía de escape hacia el mar pero tute rebelaste en dirección contraria.
Después decidimos parar un poco en un pueblecito del interior para reconsiderar itinerario y comenzar este nuestro blog. Owaka es el lugar. Almorzamos y comimos allí, así que cuando ya estábamos a punto de ser adoptadas como parte del mobiliario, seguimos nuestro camino.
Nuestra siguiente parada fueron cascadas (Papatowai) y Mirador sobre la bahía Tautuku, impresionante. Cada sitio te parece incluso mejor que el anterior, será posible???. Paseos por la playa, tontunas varias, caminatas por lagos interiores (Wilkie). Nos chafan un poco al impediros visitar las Cathedral Caves (como las galleguiñas) por motivos de seguridad, sin embargo vemos las Niagara Falls, todo un descubrimiento (que cachondos los kiwis).
Final de la jornada, Curio Bay. Uno de los campings más impresionantes hasta ahora, al menos en cuanto a ubicación. En un cabo con una playa impresionante a un lado (Porpoise Bay con posibilidad de ver delfines Héctor al amanecer) y un acantilado de bosques petrificados al otro lado. De verdad no sé transmitir este sitio.
Antes de cenar vamos a los acantilados a ver los fósiles y los pinguinos ojiblancos que allí llegan a pasar la noche, vemos el anochecer en lo alto de la colina flipando con un tesito. No sabéis lo increible que es aparcar la caravana allí arriba con la parte de atras mirando cómo el sol se despide, mientras estás tumbado en la cama.
Bajamos a la zona más protegida para dormir esperando ver mañana a los delfines mientras desayunamos en la bahía. Hasta mañana vida, es un placer compartir ésto!!.
FOTOS, FOTOS, FOTOS, FOTOS!!!!!
ResponderEliminar